Nr. 410-411 Spanish

El escritor mexicano Villoro y el otro, en una isla desierta

El escritor y periodista mexicano Juan Villoro, miembro de El Colegio Nacional, se refirió en su ciclo de conferencias en dicha institución, titulado “El desafío del otro: náufragos, exiliados y migrantes en la literatura”, a la isla desierta en la literatura como espacio de aventura, pero también de condena: “En México hemos tenido presidios en islas y José Revueltas escribió una novela sobre la cárcel en la que él estuvo, en las Islas Marías, y esta novela se llama Los muros de agua. La isla ha sido un espacio de deseo, un paraíso posible, espacio de salvación para un náufrago, pero también ha sido un espacio de condena”.

Pero si existe una isla fundamental para el naufragio, consideró Villoro, esa es la de Daniel Defoe, donde habitó su personaje Robinson Crusoe 28 años, la misma que recreó en el siglo XX el escritor francés Michel Tournier en su novela Viernes o los limbos del Pacífico. Tras detallar la vida de fracasos de Defoe, el colegiado expuso que, como su personaje Robinson Crusoe, “era un hombre lleno de ambición; Defoe era pretencioso, usaba peluca como si perteneciera a la aristocracia, usaba espada por pura elegancia”.

Siempre luchando por sobrevivir, Defoe escribe Robinson Crusoe que, para Villoro, “es la historia de un gran arrepentimiento, porque él se hace a la mar desobedeciendo a sus padres y cae en un naufragio, y podemos decir que este naufragio es una especie de bautismo que lo reconvierte. Llega a la isla, tiene que dar gracias, bautiza a la isla como Esperanza, como una de las tres virtudes teologales, y dice: ‘Tengo que dar gracias por estar vivo, y mi manera de dar gracias, y aquí entra la ética protestante, es trabajar. El trabajo es lo que me va a redimir’”.

Además de que en la historia la isla desierta es una tabula rasa que permite empezar desde cero: Robinson Crusoe “era un libro muy directo que hablaba de problemas muy concretos de cómo sobrevivir, pero le encantó al público, que se sintió representado, entendió que había alguien que hablaba su idioma”.

Inspirada en el naufragio del marinero Alexander Selkirk, en la obra de Defoe aparece otro personaje, un aborigen al que bautiza con el nombre de Viernes y, “a pesar de que estamos ante una historia en efecto de un amo y un sirviente, una historia asimétrica de dominación, con el tiempo Robinson Crusoe empieza a sentir curiosidad, aprecio y una dosis de respeto por el aborigen que está ahí”.

Con los años, recordó Juan Villoro, Robinson Crusoe se convirtió “en un personaje que es ya equivalente a un mito; así como hay muchos autores que han tocado el tema de Fausto o de Don Juan, hay muchos que han tocado el de Robinson Crusoe hasta llegar al siglo XX, por ejemplo, La isla de cemento, de Ballard, el gran autor de ciencia ficción inglés. La isla, de Aldous Huxley, le debe mucho. La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares”.

La lista llega hasta Michel Tournier y su Viernes o los limbos del Pacífico, donde “lo que va a hacer es una antropología del otro; él cambia la ecuación del náufrago blanco y el aborigen y va a crear una novela profundamente diferente, algo muy difícil porque tiene el precedente de una de las mayores obras que ha atravesado a los lectores en forma exitosísima desde el siglo XVIII”.

Tournier, filósofo también, describe un Robinson Crusoe ambicioso y atrabancado que, a diferencia del de Defoe, que “administra su isla”, cae en depresión y es abandonado, incluso, por el perro con el que naufraga. Al Crusoe de Tournier lo salva el tiempo y lo prepara para la llegada de alguien radicalmente diferente a él: Viernes, un aborigen al que convierte en su sirviente y del cual abusa una y otra vez, a pesar de su ánimo festivo y alegre.

Durante los 28 años que también se queda en la isla el Robinson de Tournier, suceden una y otra vez abusos contra Viernes, pero a diferencia de Defoe, el náufrago del francés recapacita y reflexiona una y otra vez hasta ver al otro, a Viernes, como “un poeta, un inventor, un personaje maravilloso. Esto es justamente lo que logra Viernes en el náufrago, que se convierta espiritualmente en alguien diferente y poder aspirar a ser él también un poeta o un inventor”.

“Vista a la distancia y con la mentalidad de la antropología del otro, Viernes o los limbos del Pacífico es también una educación para entender nuestra propia sociedad; los valores que aprende Robinson de Viernes pueden ser valores de esta sociedad. Daniel Defoe escribe una novela en la que un náufrago busca conservar sus valores en una soledad extrema, está arraigado al pasado; en esa medida, es una novela conservadora, para salvarse a sí mismo, para no deshumanizarse, tiene que conservar su tradición, lo que es él. En cambio, lo que hace asombrosamente Tournier es que escribe una novela orientada al futuro”.

Villoro recordó una conferencia de Tournier en la que reflexionó que la verdadera dedicación de su novela era para los trabajadores extranjeros en Francia. “Él dice: ‘Hay millones de personas que han llegado desde los confines del mundo para que nosotros vivamos mejor, y son personas a las que no vemos, son personas anónimas. Yo traté en esta novela de darle un rostro y una vida a ese Viernes que es el que nos permite que comamos, el que nos limpia la casa, el que nos apoya, el que nos ayuda, el que conduce el coche, el taxista, todas las gentes que nos permiten vivir: los inmigrantes’”.

Gracias a esas dos versiones literarias del naufragio, dijo Villoro, “vemos el descubrimiento de un ser diferente, al que podemos temerle, pero que también es alguien que tiene mucho que enseñarnos; cuando en una isla desierta aparece una huella que no es la nuestra, eso puede sobresaltarnos, puede asustarnos, pero hemos visto aquí que eso también es una extraordinaria oportunidad de aprendizaje porque lo otro, lo distinto, es necesariamente lo que alimenta lo propio”.

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Despre autor

Washington Daniel Gorosito Pérez

Nació un 24 de Junio de 1961 en la Ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay. Desde 1991 reside en Irapuato, Guanajuato, México.
Naturalizado mexicano el 18 de noviembre de 1999. Carrera de Periodismo aplicado a los Medios de Comunicación Social- Uruguay. Licenciado en Sociología de la Educación- México. Maestría en Ciencias con Especialidad en Sociología Educativa- México. Dr.(c).en Ciencias con Especialidad en Pedagogía- México.

*Escritor. Poeta. Ensayista. Investigador. Periodista. Conferencista. Catedrático Universitario. Autor de la columna “Encuentro con Gorosito” de temas de política internacional y culturales que se publica en países de América y Europa. Analista de Información Internacional y Defensa. Parte de su obra literaria y periodística ha sido traducida y publicada en inglés, ruso, japonés, italiano, rumano y portugués. Ha obtenido premios de poesía, ensayo, cuento y periodismo en Uruguay, México, Brasil, Chile, Argentina, Estados Unidos, España, Francia y Alemania.

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